Un poco de historia
Samuel Plimsoll (1824–1898), diputado británico, denunció los llamados «buques ataúd»: barcos viejos y sobrecargados, asegurados por más de lo que valían, que se hundían con sus tripulaciones. Su campaña en el Parlamento hizo obligatorio marcar en el costado la línea de carga máxima. Hoy la marca la regula el Convenio Internacional sobre Líneas de Carga (Londres, 1966).
¿Por qué hay varias líneas?
En agua dulce, menos densa, el buque cala más con la misma carga. En la zona tropical el tiempo es más benigno y se permite menos francobordo. En invierno, y sobre todo en el Atlántico Norte, se exige más. Los límites de cada zona y estación están en un mapa anexo al Convenio.
¿Y nuestro pesquero?
El Convenio de 1966 no se aplica a los buques pesqueros ni a los de menos de 24 m de eslora. Por eso aquí usamos un buque de carga de ejemplo de 89 m. En el modelo 3D del pesquero el disco aparece solo con fines didácticos.